FAQs.
Preguntas frecuentes
¿Tienes alguna duda? Consulta nuestras preguntas frecuentes. O bien, contáctanos.
¿Por qué se considera que la cerámica es mejor que otros utensilios de cocina?
Cocinar con barro es cocinar con calma. El barro transmite el calor de manera lenta y uniforme, logrando una cocción más natural y llena de sabor.
Además, mantiene el calor durante mucho tiempo, ideal para servir directamente en la mesa y disfrutar los platos como recién hechos.
¿Se puede cocinar en vitrocerámica con cazuelas de barro?
Sí, siempre que las piezas sean de barro refractario, que resiste el choque térmico. Todas nuestras piezas aptas para cocinar también son aptas para vitrocerámica.
💡Consejo útil: aprovecha la capacidad de la cerámica para conservar el calor y apaga la vitrocerámica un poco antes: la cazuela terminará la cocción por inercia, ayudándote a ahorrar energía.
¿Hacen piezas personalizadas o a medida?
Sí. Adaptamos diseños, tamaños y acabados según las necesidades de cada cliente (con cantidades mínimas según el producto).
¿Hay diferentes colores o acabados disponibles?
Sí, disponemos de varios esmaltes y acabados. Todos cumplen las normativas alimentarias vigentes y son libres de plomo y cadmio.
Primera utilización y mantenimiento de la cazuela de barro para cocinar
1. Preparación inicial
Antes de usarla por primera vez, llene la cazuela con agua, añada una cucharada de harina y póngala a hervir.
Una vez se haya enfriado por completo, vacíela. De esta manera, la pieza quedará bien sellada y más resistente.
2. Durante la cocción
• Encienda el fuego bajo y aumente la temperatura poco a poco.
• Nunca coloque la cazuela vacía sobre el fuego - el barro es sensible a los cambios de temperatura y podría agrietarse.
3. Cuidados durante y después del uso
• Evite los cambios bruscos de temperatura: no coloque la cazuela caliente sobre superficies frías o metálicas. Una base de madera es la opción ideal.
• Trátela con cuidado — el barro es delicado. No golpee los bordes ni use utensilios metálicos con fuerza.
• Déjela enfriar antes de ponerla en remojo.
• Si quedan restos de comida, déjelos en remojo unos minutos hasta que se desprendan fácilmente.
4. Conservación
Antes de guardarla, asegúrese de que la cazuela esté bien seca.
Esto ayudará a evitar malos olores o moho.
Si puede, guárdela en un lugar seco y ventilado para que se mantenga en perfectas condiciones.